Aquella muchacha
Aquella muchacha de los rizos era otra cosa...
Acariciaba el suelo con sus pies de cristal de Bohemia,
Sentía el aire en su carita prestada por la luna,
Lloraba por alegrías y reía como tesoro de alquimia,
Nació y vivió siempre joven, su casa era su cuna.
Aquella muchacha de los rizos era otra cosa...
Era amiga del diablo y enemiga de nada,
Volaba con las alas de la pasión y el arte,
Saltaba nube por nube y se creía hada,
y de cuando en cuando todo hacía por helarte.
Aquella muchacha de los rizos es otra cosa...
Sus ganas llenan de ganas,
Su risa mata lo amargo
Y todo sabe con arte de sevillana
Que luce y te despierta de todo letargo...
Aquella muchacha de los rizos es otra cosa...
¿No te pasa a veces que hablas sin pensar?
Solo hay un momento que hablo pensando
Y ese momento es éste...
En el que te escribo, pensando en ti.

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