jueves, 23 de octubre de 2014

¿Las leyes nos quitan libertad o, más bien, nos la amplían?


Honestamente, no sé en demasía sobre leyes, y por tanto, de Derecho en general. Lo que si puedo decirte, bajo mi enfoque, es que las leyes están basadas en la moral, y no en la ética. La moral no está sujeta a modificaciones, mientras que la ética sí. En ella, podremos decidir bajo el yugo de nuestra conciencia, y cambiar el enfoque penal de una ley en función de la ética. Por ejemplo, si un hambirento roba una hogaza de pan, la ley moral censurará su comportamiento, en cambio, una ley ética tendría un enfoque diferente, y perdonaría al hambriento; no tendría rendir cuentas. Otro ejemplo: alguien mata y la ley moral le condena a pena de muerte. Si nos basásemos en la ética, podríamos internarlo en una cárcel y tener lugar en ella, el progresivo cambio de conciencia de ésa persona a través de actividades, y una vez recuperado y dado cuenta de su error, dejarlo libre en la sociedad. Una de las razones de que no me gusta el Derecho es que no quiero ser "lameculos" de leyes. Lo que dice la ley es lo que es, y punto. Es una pena.
Habrá leyes que sean injustas, enfocado a favorecer a ciertos sectores, y otras que serán brillantes. No sé mucho de leyes. Lo que sí celebro es que las leyes son necesarias para regular nuestro comportamiento societario. Necesitamos una regulación, el libre albedrío es en último término, una ilusión. Por tanto, no nos quitan libertad ni nos dan libertad, eso sí, con leyes basadas en la ética, y no en la moral. Obviamente en un sistema político injusto, a buen segurísimo que la balanza se inclinará a favor de lo negativo.

Imagina que tienes la oportunidad de ir al programa Hay Una Cosa Que Te Quiero Decir. ¿A quién llevarías para decirle algo? ¿Qué sería?


Supongo que se lo diría a mi abuelo, ya fallecido. También a mis padres. Por supuesto, a mi antiguo amor también. Con mis padres soy demasiado tímido para abrirme, con mi abuelo será imposible. Así que llevaría a mi antiguo amor y le diría lo mucho que le quise, lo que significó para mi y para mi vida en aquel momento y en la posterioridad, Que gracias en parte a ella, soy quien soy en la actualidad. Gracias también por la experiencia, por comprenderme en aquel instante. Le diría que nunca la olvido, que mis recuerdos están tatuados en mis neuronas. Que nunca la olvide no implica que tenga obsesión o apego hacia ella, sino que es una parte más que intervino en mi vida, y como tal, no se olvida.


¿Relaciones de amor-odio?


Muchas veces, ocurren ésto, y se nota con frecuencia abundante, ése tipo de relaciones de amor/odio, en donde hay una fina barrera entre el paso del amor al odio, y viceversa. Suele suceder que crees querer mucho a alguien, pero invariablemente, luego odies a una persona a la que querías. Mi pregunta es: ¿fue ésto verdadero amor, o simplemente un deseo, un anhelo egoista por estar con alguien?. Mis padres pueden quererme siempre, aún siendo un mal hijo, y nunca me odiarán. El amor puro es intenso y no tiene conversión al odio. Es intenso y busca siempre el perdón. Perdona siempre y busca siempre la verdad. Es verdadero y no entiende de odio, de rencores, de viejas deudas.

¿Crees en Dios?

 
 Cuando se dice que creemos en Dios, en muchos casos nos estamos engañando. Se dice que creemos en algo. Está muy bien creer en Dios. Muchos dicen que creen, cuando sus creencias no son concordes con sus actitudes. Creer en algo que no tiene forma, en algo que está mucho mas allá del pensamiento y de todo entender implica algo mucho más profundo, Implica experimentar, tener experiencia de Dios. Experimentar que nosotros en lo más profundo somos su esencia. Tenemos que experimentar para luego decir: yo he experimentado, yo si creo porque lo he sentido. He llegado a lo más profundo de mí y experimenté su Amor. Entonces, es cuando surge la tranformación personal, el crecimiento interior, es cuando nuestras actitudes cambian para con los demás y todo lo que nos rodea. Es cuando nuestro decir (creer en Dios) es concorde con nuestros actos.

Receta médica (todo gratis en su laboratorio)


Y a éste mundo,
tan serio,
le receto:
unas lentes divergentes
para mirar al lejos
-y al otro-
y deje de enfocarse tantísimo
el ombligo. 


 Un perdonar-se tras la cena,
  y una buena noche loca. 


Una sonrisa al espejo
siete veces por semana
antes del desayuno
(base del tratamiento).


 Y en casos de soledad urgente
un cardiopulmonar abrazo
como la leche materna… 
 ¡¡¡Siempre a demanda!!!

¿Cuál podría ser la cura contra los celos?


Los celos, a menudo, "matan" las relaciones hasta minarlos a profundos niveles insospechados. Entonces, se podría decir que se vuelve disfuncional, insoportable, en definitiva, una relación tóxica.
Siempre he defendido que una buena relación es cuando ambas mentes no toman el control de la misma. Digo ésto porque los celos, en última instancia, es un producto mental. Una excesiva obsesión por tu pareja, un excesio apego hará que surgan una relación basada en la disfunción.
Si quieres erradicar tus propios celos, debes empezar primero por preguntarte si ésto forma parte de tí, o si realmente por el contrario, es un "turu turu" mental, viviendo a su merced y por tanto, prisionero a la merced de tu mente controladora, posesiva, etc..En segundo lugar, debes ser consicente y darte cuenta, ¿de qué?, de que ésto no es amor propiamente dicho. El amor auténtico es aquel que no interviene la mente; es un amor libre, que da libertad, que no te hace prisionero de ella, que no te atrapa, que ama la verdad, sin dolor, sin egoismo, sin control, sin intento de posesión, pero aún más, y sobre todo si cabe, que respeta y en consecuencia, no sentirás la necesidad de ser infiel con tu pareja, ni viceversa. Ser fiel implica la necesidad de saber valorar lo que se tiene.

¿Puede tener legitimación un sistema político injusto?


 Nunca jamás debería tener legitimación un sistema político injusto. No podemos favorecer a ciertos sectores y perjudicar a otros. Un sistema injusto es un sistema amoral, fuera de toda ética; un sistema egocéntrico. En ése tipo de sistemas políticos injustos, los "lideres" son auténticos cobardes, tienen miedo, debilidad disfrazada de fuerza.
En la vida, todo lo que sea injusto, o que la balanza se incline a favor de determinadas cosas, o un fallo en la homeostasis celular. Todo lo que se salga fuera de todo equilibrio, dará lugar a revueltas, patologías, rebeliones, desfases, etc... Se puede ver en las noticias, en los países oprimidos por sistemas políticos injustos. Mientras que unos pocos se enriquecen, otros empobrecen. Hay un desequilibrio total.
¿Desgraciadamente por qué existen en la actualidad? Sencillo, intereses de unos pocos a costa de otros miles. Pienso que en un futuro no muy lejano, o ya casi está ocurriendo, que los políticos no gobernarán, serán las sociedades económicas las que impogan sus intereses entre los gobernantes. Los políticos serán, por tanto, marionetas de ésas sociedades económicas.

miércoles, 22 de octubre de 2014

Miradas


La mirada que me habla es la tuya.
La mirada que me dice es la tuya...

Es aquella que deja impasivo,
la que busco y nunca esquivo.

Tu mirada susurra frases
imposibles de atrapar
que vienen y se van.
Tu mirada murmura versos
que ya quisiera saber dónde van...

La mirada que me reta es la tuya.
La mirada que me puede es tuya.

Juegas con la belleza
en un cara a cara
que siempre vas a ganar.
No haces trampas
y si las haces,
es para no destronarla.
También me cuentan
que muchos días alegras
a la Vida con tu sonrisa...

Tu mirada aparece y desaparece a tu antojo,
como si fuera cuestión de magia.
Tu mirada enseña
a querer buscar magia donde está oculta...
incluso donde no la hay.

¿Entonces dónde va lo que dice tu mirada?
¿Dónde va todo lo que mueve tu mirada?
A cualquier lado...excepto al olvido.

Aquella muchacha


Aquella muchacha de los rizos era otra cosa...
Acariciaba el suelo con sus pies de cristal de Bohemia,
Sentía el aire en su carita prestada por la luna,
Lloraba por alegrías y reía como tesoro de alquimia,
Nació y vivió siempre joven, su casa era su cuna.

Aquella muchacha de los rizos era otra cosa...
Era amiga del diablo y enemiga de nada,
Volaba con las alas de la pasión y el arte,
Saltaba nube por nube y se creía hada,
y de cuando en cuando todo hacía por helarte.

Aquella muchacha de los rizos es otra cosa...
Sus ganas llenan de ganas,
Su risa mata lo amargo
Y todo sabe con arte de sevillana
Que luce y te despierta de todo letargo...

Aquella muchacha de los rizos es otra cosa...
¿No te pasa a veces que hablas sin pensar?
Solo hay un momento que hablo pensando
Y ese momento es éste...
En el que te escribo, pensando en ti.

martes, 21 de octubre de 2014

Cuento sin U


Escribiendo sin "u"
puedo hablar hasta de mi cansancio,
de lo mío, del yo,
de lo que tengo,
de lo que me pertenece...
Hasta puedo escribir de él,
de ellos
y de los demás.
Pero sin "u"
no puedo hablar de ustedes,
del tú
de lo vuestro.
No puedo hablar de lo suyo,
de lo tuyo,
ni siquiera de lo nuestro.
Así me pasa...
A veces pierdo la "u"...
y dejo de poder hablarte,
pensarte, amarte, decirte.
Sin "u", yo me quedo pero tú despareces...
Y sin poder nombrarte
¿cómo podría disfrutarte?
Como en el cuento...si tú no existes
me condeno a ver lo peor de mí mismo
reflejándose eternamente
en el mismo,
mismísimo,
estúpido
espejo.


-Cuentos para pensar-
 Jorge Bucay

Querer


Recuerdo el pasado que me hizo crecer,
te recuerdo a ti, que me hiciste comprender.

Recuerdo el olvido sólo con escuchar tu nombre,
olvido que soy yo cuando apareces,
quiero ser tú.

Este recuerdo me ayuda a vivir, quizás porque me enseñó algo muy importante.

Querer.

El aire


El aire huele a viejo,
a terco y funcional, a espeso cuerpo.
El aire huele a viejo,
a falta de calor, a negro espejo.
A rara mezcla de cansancio y tiempo,
a duro mineral sobre tu cuerpo,
a restos de memoria y de reflejos
de un amor visceral que tengo lejos.

Llevo colgado en mi oído,
el arrullo de tu voz,
penetrable y tan mezquina,
tan violenta, tan serena, tan divina...

El aire huele a viejo,
a resplandor amargo, a desconcierto.
El aire huele a viejo,
a la voz de la sombra en que me encuentro
A una pasión frenada sin delitos,
al resquemor callado de tus gritos,
a un corazón rajado por los celos,
de ese amor visceral que tengo lejos.

Llevo colgado en tu oído
el arrullo de tu voz
penetrable y tan mezquina,
tan violenta, tan serena, tan divina…

Quiero dormirme en tus manos,
recrearme por tu vientre,
quiero morirme en tu boca,
cálida tumba de tus dientes…

Lejanía


Regálame caricias sin tocarme,
regálame susurros sin hablarme,
regálame miradas sin verme,
regálame besos sin besarme.

¡Lejanía pirata!
¡Lejanía maldita!

Distancia obligada por la vida,
cercanía tuya y mía,
lejanía falsa e inventada.